jueves, 8 de diciembre de 2011

La CELAC y la unidad de las organizaciones independentistas en Puerto Rico


“Sin embargo parecía
que todo se iba a acabar
con la distancia mortal
que separó nuestras vidas.
Realizaron la labor
de desunir nuestras manos
y a pesar de ser hermanos
nos miramos con temor.”
P. Milanés

            Lo poco que se ha comentado en los medios de comunicación digitales en Puerto Rico, sobre la CELAC y su reunión fundacional, ha estado limitado a la no invitación de una misión observadora y a la exigua discusión sobre el colonialismo estadounidense en la isla.[1] Ante estas dos vertientes sobre las que ha girado el análisis de la noticia, presento este escrito con algunas reflexiones del porqué de los dos hechos mencionados.
            Sobre lo primero, cabe recordar que Puerto Rico no fue invitado a esta reunión fundadora por una razón obvia: porque es una colonia de los Estados Unidos. Eso lo sabemos muchos en el país. Por eso muchos pasaron a preguntarse el por qué entonces no invitaron a una misión observadora de los promotores de la independencia de Puerto Rico. El problema, en ese caso, es que no es difícil imaginarse el curso que hubiera tomado la eterna garata entre diferentes organizaciones independentistas por autodenominarse los “auténticos” representantes del movimiento de liberación nacional y todas las revoluciones que se harían después de la misma.
            En segundo lugar, la única mención que se hizo del “caso de Puerto Rico” fue durante la alocución del Comandante Ortega, presidente de la República de Nicaragua.[2] Muchos y muchas se quejan porque fuera Daniel quien lo mencionara. Desde el punto de vista de algunos en Puerto Rico, él asume posturas retrógradas que no ayudan en nada a la consolidación de una revolución social y política en su país. Estoy de acuerdo con muchas de las críticas a Daniel y al FSLN. Habría que preguntarnos, ¿quién entonces queríamos que lo dijera? De seguro Chávez, Raúl y Pepe también son criticables. Pero, ¿estamos en capacidad de exigir? Y es que además Daniel no habló sobre cómo habría que prohibir el aborto o sobre cómo habría que pactar con la Iglesia para alcanzar la independencia del país. No hace falta que Daniel abogue por ello. Para eso tenemos al gobierno y a las iglesias atentando contra los derechos civiles en nuestro país a diario.
            Entonces, a Daniel no le podemos achacar las culpas sobre nuestra incapacidad de liberarnos y mucho menos sobre querer imponer los lineamientos de la futura revolución socialista en Puerto Rico. Él simplemente habló sobre la necesidad de que Puerto Rico forme parte de la comunidad de estados independientes de América Latina y el Caribe. ¡Nada más! Cada cual con su arrebato sobre si queríamos que viniera el mismo Cristo a la reunión de CELAC a hablar de la independencia del país o no. Claro que no quisiéramos que fuera Pinochet o Hitler quiénes se expresaran a favor de la independencia de Puerto Rico. Pero es que los apoyos de Daniel y del FSLN podrán ser criticados por lo que consideremos sus errores, pero jamás serán de la calaña fascitoide-imperialista (sí queserán retrógradas, conservadores, machistas, que no es que sea poca cosa) de aquéllos, sino que son producto de la constancia de la solidaridad hacia nuestro movimiento.[3] A mí por ejemplo, me hubiese gustado que hubiera sido Raúl (y mucho más Fidel; quien como dijera el chino, era el que debería estar ahí), pero de seguro a muchos le hubiera parecido un apoyo también cuestionable. Pero, ¿si hubiera sido el pinochetista Piñera?
            A mí no me cabe la duda de que, si no todos, casi todos los que estaban allí apoyan la eventual incorporación de Puerto Rico a esta comunidad. Desde diversas interpretaciones quisieran que Puerto Rico formara parte de sus propios ejes, pero no hay que olvidar que estos han sido puestos en segundo plano, al menos momentáneamente, para echar a andar esta reunión. Pero en todo caso, es a nosotros a quiénes nos tocará incorporarnos a los ejes que nos correspondan en aras de proteger nuestra revolución independentista y socialista. Serán muchos los esfuerzos que tendremos que hacer para vencer los obstáculos que vendrán por parte de nuestra propia oligarquía y sectores de la burguesía aliadas del imperialismo. Los problemas en todo caso no vendrán porque Daniel cometa errores en Nicaragua (políticos y personales, que de por cierto son -y repito- de una magna gravedad).
            Ya para culminar, y proponiendo una crítica a diversos movimientos, sobre los dos puntos que propuse al inicio del escrito: la no invitación de una misión observadora y la mínima mención de Puerto Rico cabría cuestionarnos lo siguiente. Primero, ¿habrá que continuar con los esfuerzos que años tras años se realizan para que el Comité de Descolonización de la ONU apruebe la ya famosa resolución que nunca llega a la discusión de la Asamblea General? Algunos también se acordarán del famoso Congreso de 2006 por la Independencia de Puerto Rico en la Ciudad de Panamá. ¿Qué resultados se han reflejado de ese esfuerzo de la reunión de los aliados (y de otros que no lo son) del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en la región? El esfuerzo con aquellos partidos (mayoritariamente los socialdemócratas) no resultó en nada que no fuera más allá del apoyo de los propios partidos. Por ejemplo, de qué sirve el apoyo de la UCR de Argentina (si lo que necesitamos es que Cristina hablara; lo que también, sin duda hubiera sido criticado por algunos). Si queremos que los presidentes hablen (me pregunto si, ¿es lo que queremos?) lo que tenemos que hacer es hablar con los jefes de Estado y de Gobierno de la región.[4]
            La ONU es y debe ser un frente. Los esfuerzos que puedan hacer cada partido o grupo son otro. Pero, ¿acaso no podremos ser capaces, al menos estratégicamente, alguna vez al menos llamar la atención con un esfuerzo propio –que no sea que Chávez, Cristina, Ortega o Piñera digan algo o no–, como lo pudiera ser el III Congreso Pro Independencia, que aglutine a todas las organizaciones e individuos que estaríamos en el esfuerzo de una constituyente de nuestra república? Mientras no seamos capaces de aglutinar y de comprender que de camino a la revolución muchos se quedarán agotados y conformes con la república neocolonial y otros seguiremos hacia algo nuevo, no podremos avanzar en esta dirección. Pero en todo caso, anduvimos juntos hasta un punto. Ese punto ahora debe ser, incluso, imitar la misión de Albizu Campos por toda América Latina, el Caribe y los Estados Unidos recabando apoyos solidarios. Esta misión debe ser producto de una confluencia entre las organizaciones independentistas del país, en la cual nos aprestemos, incluso, a romper el bloqueo que Estados Unidos impondría para que diferentes delegados de otros países lleguen a ese III Congreso.


[1] Es necesario hacer hincapié en que medios alternativos como la estación radial WPAB 550 AM en Ponce, el periódico Claridad y otros han llenado le hueco informativo y de análisis que han dejado los medios corporativos de San Juan.
[2] Ver Ortega: Muy pronto Puerto Rico se incorporará a la CELAC por Tele Sur en http://youtu.be/mdOVZuSUtk4
[3] Para prueba de ello cabe leer esta carta que ese mismo día le escribiera nuestro héroe nacional, Rafael Cancel Miranda. Ver: Gracias, comandante Daniel Ortega en http://www.claridadpuertorico.com/content.html?news=14F6DEBEAF9DA57233321A709DDCEE68
[4] Para lograr esto, en mi opinión, tendríamos que aglutinar una gran cantidad de movimientos sociales, organizaciones político-militares, partidos políticos, individuos… que quieran formar parte del III Congreso Pro Independencia y así tener una representación delegada que obedezca (y no mande); que se encargue de establecer los contactos necesarios para lanzar al Congreso como representante del movimiento de liberación del país ante los jefes de Estado y de Gobierno que conforman la CELAC.

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