domingo, 5 de abril de 2015

De la cuestión nacional: de Grecia a Puerto Rico

“La clave está en construir patria,
la clave es construir pueblo,
la clave es construir
independencia nacional.
Sin eso no hay nada.”
Manuel Monereo Pérez (Izquierda Unida, España)
I.
            El eterno debate sobre el asunto nacional entre las diversas tradiciones del pensamiento y la práctica política resulta que, después de haberse declarado veinte veces muerto, ha resucitado una vez más. Las posibilidades de cambio político, entiéndase las rupturas de los modelos bipartidistas anquilosados en el sur de Europa, cómplices de los patrones que devengaron en las múltiples crisis que se viven por esos lares –y también en estos–, ha abierto las puertas para poner en cuestión el asunto de la soberanía nacional nuevamente. Por años, y para muchos, pareció que este era un tema superado, sobretodo en el contexto europeo, teniendo en cuenta sólo las excepciones de las nacionalidades sin estado. Sin embargo, el pasado 25 de enero, el triunfo de SYRIZA (Coalición de la Izquierda Radical) en las adelantadas elecciones legislativas griegas nos da la posibilidad de examinar ya no sólo la perspectiva teórica, sino más bien cómo se utiliza el instrumento de la soberanía nacional como mecanismo de negociación en eso que llamamos la realpolitik.
            Hace apenas un año en los medios corporativos estadounidenses y sus réplicas en San Juan se resaltaban las similitudes entre los casos de la deuda de Puerto Rico y Grecia. Resulta que sí podríamos establecer ciertos paralelismos basándonos en tres (3) criterios que aquí resalto: el papel de subordinación económica-política tanto en el modelo de la Unión Europea para los países del sur (periferia), como puede ser el caso de Grecia, y la situación de subordinación colonial para nuestro caso, la ilegitimidad de parte de la deuda adquirida de forma irresponsable por gobernantes que presupuesto tras presupuesto recurren al financiamiento externo y finalmente los ajustes o las llamadas políticas de austeridad, que como vimos en las décadas de 1980 y 1990 en América Latina, y como además vemos actualmente en nuestro país y en el sur de Europa, sólo resultan en la profundización de la pobreza, la inequidad distributiva y en la ampliación de las diversas crisis.
II.
            Ahora bien, ¿estos tres paralelismos –aun pareciendo forzados– nos hacen ser como Grecia? ¿Son nuestras crisis iguales? Bien sabemos que no. Son muchos los factores que hacen que nuestras respectivas crisis sean particulares a nuestros contextos, sobre todo cuando nosotros carecemos de las posibilidades que nos da la caja de herramientas de la soberanía nacional.
            He allí el vínculo con lo que expuse inicialmente en este escrito. Y es que el primer ministro griego Alexis Tsipras, aun viniendo de una tradición política que tradicionalmente ha planteado un continuo debate con el asunto nacional, ha sabido utilizar muy bien este como elemento movilizador del pueblo griego frente a las políticas de austeridad que se le imponían desde el Banco Central Europeo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (la llamada troika).
            El pasado 20 de febrero, el ministro de finanzas griego, Yannis Varoufakis ha podido utilizar elementos de esa caja de herramientas que se llama soberanía nacional, sustentada y nutrida por el pueblo en retaguardia (la nación), para poder negociar con el Eurogrupo un aplazamiento del rescate a cuatro meses más. Si mal no recordamos, antes del proceso electoral se especulaba que con SYRIZA, Grecia caería en el abismo económico pues se vería forzada a salir de la zona euro. Pues bien, aún por El Pireo no se han aparecido las temidas bestias apocalípticas. En todo caso, las bestias del miedo han tenido que esconder su cola –“el miedo ha cambiado de bando”–, porque detrás del gobierno se encuentra un pueblo que ha sido llamado a recuperar su dignidad nacional ante el continuo atropello de las potencias centrales europeas y las entidades financieras.
III.
            Y me preguntarán, ¿por qué querer comparar este caso con Puerto Rico? O, ¿por qué traerlo a colación en estos momentos? Puerto Rico, ante las múltiples crisis que se viven y antes las que se irán profundizando como consecuencia del colapso del modelo colonial, necesita de las herramientas de la soberanía que nos provee la independencia. Nuestro país también se enfrenta y tendrá que confrontar el problema de la deuda. Cuando uno debe diez, veinte pesos uno se ve en una posición subordinada frente al otro, pero cuando, como en nuestro caso, la deuda asciende a más de 70.000 millones, la soberanía nos daría las herramientas para poder sentarnos con nuestros acreedores y poder determinar qué y cómo se paga; esto sin tener que someter al pueblo a políticas de austeridad o medidas impositivas regresivas como se pretende en nuestro caso con el IVA. Ese ha sido el ejemplo de SYRIZA en Grecia durante estos primeros meses de gobierno.

            En fin, como jóvenes, entendemos que el Partido Independentista Puertorriqueño, nos brinda esa posibilidad de recuperar la política en el sentido amplio de la palabra. Para decirlo de otra forma, como organización hemos sido depositarios de esa dignidad nacional, para poder no sólo reafirmar una identidad, sino poder utilizarla como herramienta de la política real, esa en la que se batalla si queremos seguir en el embudo hacia la crisis permanente en la que nos ahoga el colonialismo o la superación de dicha condición.

domingo, 23 de febrero de 2014

Comentario en Facebook sobre Venezuela

*Nota: Este escrito pretendí publicarlo en Facebook y por alguna razón ajena a mi voluntad fue censurado previamente. No me dejaba publicarlo a pesar de que no sobrepasa el límite de las 60.000 palabras en comentarios.

            El primer error que planteas es que sólo me informo de los medios afines al gobierno venezolano. No sé qué base utilizas para decir eso. Que yo comparta vídeos e información afín no significa que lea sólo eso, más sí que me hago eco de mis gustos mediáticos y -por qué no- afines a mi sentir y preferencias ideológicas. Significa que quiero compartir esa información porque yo me posiciono con ella y me parece relevante lo que ofrece para romper el cerco mediático oligárquico de los Ferré Rangel y otras empresas de los medios corporativos de San Juan, como Mamery Inc. y otros en nuestro país, Venezuela y Estados Unidos. Es más, si utilizo Facebook lo hago desde el conocimiento de a quién sirve esta herramienta. Por eso, comparto la información que estimo sirve para romper ese cerco hegemónico informativo y no para reafirmar aquella información que sirve para reproducir los intereses de clase de un sector con el que no soy afín. Yo no intento jugármela con el postulado posmoderno de la imparcialidad, el no me posiciono porque los “dos son iguales” (pero que siempre termina asumiendo como propios, como nos advertía Malcom X., los argumentos de los opresores) y la objetividad seudo científica de las ciencias sociales positivistas al servicio de unos cuantos. Me la juego desde una postura y difundiendo lo que estime conveniente para defenderla.


            El argumento trillado de los yanquis para mí tiene un fundamento y es el historial de intervencionismo (en nuestro país y en América latina). Además, no es ningún invento la financiación (alrededor de 5 millones de USD declarados en el presupuesto federal aprobado por el Congreso con el objetivo de financiar las actividades de la oposición; más tomad en consideración los no declarados), la captación de los supuestos líderes y eso que llamas “pésimas condiciones de vida” son marcos subjetivos y que muchas veces vienen de una oligarquía que no se acostumbra a ver a la gente de los cerros con posibilidades de reconocimiento y ciudadanía por parte de un estado que era utilizado por ellos para marginar a las clases populares. Además, esas “pésimas condiciones” de vida, en muchos casos están condicionadas por las clases propietarias, y que como en el caso de Chile, acaparan las mercancías para limitar el acceso al mercado y producir la inflación en los precios de productos. Por eso falta hasta el papel higiénico y hay que hacer colas para conseguir azúcar, sal y otros productos de la canasta básica.


            En ningún momento planteé que la oposición es la única que protesta. En este proceso revolucionario, los que se siente parte de él protestan y utilizan la apertura democrática profunda para expresar su sentir en consejos municipales y misiones populares. No utilizan armas ni cócteles molotov ni el acaparamiento de mercancías para protestar. Lo que reafirmo es que este proceso desestabilizador tiene las mismas caras, las mismas estrategias y las mismas injerencias extranjeras (del norte opulento, por no ofender a los yanquis, porque también vale recordar que Aznar y su camarilla facha en Europa fue coartífice de lo que sucedió en 2002 y con el sabotaje petrolero a PDVSA) desde hace 15 años cuando Chávez le dio el batacazo electoral a los partidos del pacto de Punto Fijo del 1958.


            Yo también conocí a muchos venezolanos de la oposición en Madrid, igual que conocí a muchos venezolanos que están con la revolución y son críticos con la misma, pero no desleales con el régimen constitucional. De igual forma, conocí a opositores venezolanos que jamás apoyarían a personajes de la injerencia golpista como los son Capriles o López en sus acciones; porque, más allá de la diferencias, reconocen la valía democrática y participativa de la constitución bolivariana de 1999. Demás está decir que no entiendo el argumento que utilizas de las cifras. Decir que todos los venezolanos que conoces son opositores a Maduro, no deslegitima su elección que fue avalada por observadores internacionales (algunos poco sospechosos de izquierdistas o chavistas, como lo es el Centro del expresidente Carter). Las cifras del apoyo a Maduro no las conozco tampoco, más eso, nuevamente, no justifica la estrategia de desestabilización reconocida por los promotores de todo esto. Eso no vale para deslegitimar su mandato constitucional. Si eso es cierto, la oposición fácilmente podrá convocar al referéndum revocatorio en el tiempo establecido y podrá revocar el mandato de Maduro. Tampoco entiendo tu argumento de que un tipo “sin educación” pueda ser presidente. No sé de qué tipo de educación estás hablando. Para mí esto es un argumento completamente elitista. Él fue recomendado por Chávez, y te recuerdo que ratificado por el PSUV para estar donde está. En la constitución bolivariana y en la estadounidense se establece el principio de igualdad para los cargos (a excepción de las condiciones de edad y otros requisitos a venir con ciudadanía, inhabilitaciones, entre otros); no hay que ser filósofo rey. Que en Venezuela sea posible que un chófer llegue a ser presidente me parece un logro. En otros procesos constitucionales como el uruguayo, el boliviano y el propio estadounidense (no se nos olvide el presidente Reagan, un actor sin educación, aunque millonario) gente sin lo que percibes como “educación” ha logrado ser presidente. Ese es un argumento de la oligarquía criolla yanquilófila y de telenovela miamense que les corroía ver a un militar taíno y del populacho ser presidente. Sin embargo, y que conste por testimonio de compañeros de la izquierda española que Chávez era un voraz e incansable lector que fomentaba la lectura a todos los ministros del poder popular. Igual les sigue corroyendo la sangre que un chófer y la gente del cerro sean dignificados por un aparato estatal al servicio de ellos y no de la oligarquía criolla. A la oligarquía criolla les corroe la sangre que por primera vez mucha gente tenga acceso a la escuela, a los médicos, a la cultura y hasta la universidad, entre otros procesos de avance como que la renta petrolera sea utilizada en beneficio de la redistribución y para la construcción de nuevas alternativas de comercio internacional.


            Que el gobierno “abuse del poder y dispare a lo loco” es otro criterio subjetivo. Poner orden ante una situación de desestabilización y cuyo propósito declarado es “sacar a Maduro” no es abusar del poder. Es estabilizar los cauces constitucionales y buscar un mínimo de consenso para poder seguir difiriendo en la vida política fuera de la violencia.


            Mi argumento del legítimo uso de la violencia del estado lo puedes interpretar como quieras. Es algo claro y sencillo en toda vida política moderna. Delegamos al estado este uso para garantizar nuestra seguridad colectiva. Es algo que parte desde los tratadistas. Algo que no hago es idealizar la política. En la vida política hay violencia y su uso es la continuidad de la política por otros cauces. No caigo en la ilusión de que un proceso revolucionario va a ser un paseo idílico de paz y mucho menos cuando se trastocan los intereses y privilegios de unos cuantos y de un imperio insaciable de su codicia por el control de bienes energéticos (eso es la lucha de clases incoada por la reacción). En Venezuela hay muertos, el gobierno no lo niega. Hay 10 muertos en todo esto que comenzó el 12 de febrero, y esas muertes tú las adjudicas al Estado, mientras el estado intenta evitar que siga cayendo más sangre y llamando a la lealtad constitucional, en otras palabras, restaurar el mínimo consenso. Yo me sospecho, por otra parte, que son muertes colaterales de un proceso iniciado por gente que pretende dar una imagen de un estado totalitario y viciado por la violencia desmedida. Después de las elecciones del pasado 14 de abril de 2013, hubo 14 muertos. Leopoldo López, María Corina y Capriles Rodonski parecen no acordarse de ellos.


            El movimiento independentista de izquierda en Puerto Rico (incluyendo a los compañeros social demócratas), está compuesto por gente que apoya el proceso de cambio en América latina y no somos ilusos. Claro que sabemos que este apoyo cuesta para alcanzar la independencia, y mucho más cuando los dos partidos de mayoría (y cipayos del imperio en nuestra tierra) y los medios corporativos de la isla están completamente viciados y sesgados a presentar a ese "ignorante sin educación y totalitario Maduro" y cuando todos estos han llegado a su nuevo consenso contra un cambio revolucionario en nuestro país: apoyar a Leopoldo López y su proceso de desestabilización. Lo del miedo a la independencia tiene que ver con esto y muchas cosas más. Creo que lo sabemos muy bien. Varios compañeros del partido me lo han recordado en estos días e incluso ellos recomiendan más visión estratégica con esto. Se difiere, pero incluso ellos saben lo que los partidos colonialistas y sus medios están haciendo en Puerto Rico con esta situación. Por eso es relevante el apoyo manifiesto.


            Tú usas descalificativos como hipócrita, fanatismo, pendejamente, enajenado, me achacas chaquetismo oportunista y conveniente… No tengo pretensión alguna de ser moralista con el lenguaje, pero ya que, igual que el domingo pasado, prefieres comentar lo que publico de Venezuela, te pido de favor, que midas lo que escribes. Yo intento ser respetuoso contigo en todo lo que diferimos. De esta, nuevamente me retiro por cuestiones de tiempo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

32 x Oscar en Sabana Grande

Para Angeli, quien como Oscar, es un ejemplo de lucha
            Hoy, un niño de séptimo grado se me acercó mientras preparábamos la carpa para la actividad en pro de la excarcelación del prisionero político Oscar López Rivera en nuestro pueblo, Sabana Grande. Mientras nos ayudaba con la labor, me hizo varias preguntas. Algunas eran sobre quién era Oscar, por qué estaba preso, quiénes fueron sus compañeros, dónde vivía, por qué aún sigue prisionero, entre otras preguntas que seguían conectándose.
            Esto me confirmó que en el niño hay hambre de conocimiento, pero más que todo valor por lo que les cuento adelante. El niño se fue a su casa; me dijo que regresaría por la tarde y así lo hizo. Cuando me vio nuevamente fue a donde mí a hacerme el siguiente relato [que transcribo según me acuerdo]: “Cuando iba de camino a mi casa me molesté. Un señor me preguntó que qué era lo que había en la tarima de la plaza. Yo le contesté que era una actividad por la excarcelación de un prisionero político. Él me dijo: -¡Ahhh! ¡Una cabrona actividad de esos cabrones independentistas! ¡No deberías estar ahí! Por eso fue que me molesté y seguí caminando.” Cuando terminó de hacerme ese pequeño relato me preguntó: ¿Cuánto tiempo es que está la gente en la cárcel? Yo le contesté que aproximadamente unos 32 minutos en simbolismo por los 32 años que Oscar ha estado preso. Añadí: la constancia de Oscar es nuestro ejemplo, no dejes que esas palabras te molesten. Oscar y las otras compañeras y compañeros resistieron el tiempo que les tocó y nosotros no nos molestamos por esas pequeñeces porque hemos resistido cuanto embate el imperio ha planificado. 
            El valor de este niño se confirma a través del simple acto de presencia; entiéndase al preguntar la primera vez y el haber regresado a pesar de que le hubieran presentado la actividad de otra forma. Pudo haberle seguido al juego al señor que infirió los improperios hacia las personas que estábamos organizando la actividad, pero no. Él siguió hacia su casa y regresó a seguir nutriendo su sed de conocer. Hoy ocupamos un espacio público con solidaridad y exigencias, con cultura y compañerismo en la diversidad de nuestro pueblo. Ojalá preguntáramos y habláramos más, como este niño compueblano.

sábado, 17 de marzo de 2012

Del oscurantismo medieval a la derechona religiosa actual: algunos apuntes sobre sexualidad (el deseo, el cuerpo y el objeto)

            El martes, 13 de marzo la sociedad puertorriqueña se sintió rebosada de satisfacción espiritual ante la irrupción de un dúo moralista compuesto por la senadora Itzamar Peña y el pastor Carlos Sánchez. En horas de la tarde, y para añadir más placer a la lectura de los medios electrónicos del país, se sumaron a ese fiestón de delectación Yiye Ávila, la senadora Rashke y el magno presidente de la Cámara de los Senadores, el senador Rivera Shatz. En ese orden, más o menos, me fueron llegando las impresiones de estos baluartes de la ridiculez sobre la reconocida visita de Alejandro García Padilla, candidato a la gobernación por el PPD, a “The Champ Arcade” en Seattle, Washington y sobre el “bautismo” de un salón de conferencias del Senado con el nombre de Yiye Ávila.
            Sobre el primer caso, cabe destacar que esto surge una vez más como resultado de la credibilidad que los políticos, como el mismo AGP, y la sociedad puertorriqueña siguen brindando a Kobbo Santarrosa y su programa. El “escándalo” surge a raíz de la filtración y revelación de un recibo de la tarjeta de crédito de AGP en la cual se mostraba un cargo por $47,25 en el local “The Champ Arcade”. En este local, al parecer operan tanto un club de bailarinas, como un “sex shop”. Alejandro García Padilla dijo que había ido al “sex shop” a comprar un regalo para su esposa —con su dinero— mientras visitaba la ciudad para recibir un premio por su gestión como secretario del DACO en el año 2006. Hasta ahí todo normal. Claro, cabría preguntarnos si su gestión en DACO no era más que un esquema de lanzamiento al estrellato y si el desempeño de un secretario de este tipo de agencia debe ser premiado; y en todo caso por quién y para qué. Al fin y al cabo, los secretarios de agencia tampoco deberían estar recibiendo premios por lo que es su trabajo y mucho menos cuando aún ocupan el cargo. Nadie preguntó por eso; Itzamar y Carlos se encargaron de esclarecernos cuáles son los debates que deben predominar en la cosa pública.
            En declaraciones anotadas por Primera Hora, la senadora Itzamar Peña fue capaz de conectar la esencia del moralismo medieval cristiano con el derechismo religioso y providencial del cual alarde el anexionismo-neocon actual.[1] Dijo la Sra. Peña: “Alejandro García Padilla está totalmente descalificado para ocupar cualquier posición electiva ahora y en un futuro porque si queremos que nuestra juventud practique los mejores valores morales y cristianos no podemos tolerar a personas que vengan al gobierno a dar mal ejemplo a nuestra niñez y le falten el respeto a la mujer puertorriqueña”. Yo quisiera que la senadora nos especificara en qué parte de nuestro ordenamiento constitucional, jurídico, del código civil y político habla de que es parte del trabajo público promover “los mejores valores morales y cristianos”. También quisiera que especificara en qué sentido ir a un “sex shop” es dar un “mal ejemplo a la niñez” y “faltarle el respeto a la mujer puertorriqueña”. Además, ella desde una posición de juez de lo moral, se toma la potestad de dar por un hecho que es posible descalificar, ahora y en el futuro, a AGP por visitar un “sex shop”. Como si no fuera poco, añade la senadora: “Es insólito que García Padilla diga que gastó $47,25 en el negocio Champ Arcade en la ciudad de Seattle para comprarle un regalo a su esposa cuando en ese mismo lugar aparecen letreros que dicen que 'siempre abierto, nunca vestidas' en clara referencia a bailes de chicas en vivo que el candidato del Partido Popular no ha podido explicar y qué tipo de regalo fue el que supuestamente compró para su esposa en una falta de manipulación de la imagen de su cónyuge para ocultar su falta de carácter y de moral. Alejandro García Padilla, si le queda algo de seriedad y respeto a la mujer puertorriqueña, debe presentar hoy mismo su renuncia a la candidatura a la posición más alta del gobierno de Puerto Rico por el bien de la paz, el respeto a la mujer y a la sociedad de valores cristianos en que vivimos”.
           Respiro hondo y me pregunto por qué nadie de los medios de comunicación ha ido a preguntarle en qué consiste la falta de carácter de AGP, por qué quiere saber qué tipo de regalo le hizo a su esposa o cuántas chicas/os desnudas vio, de qué manera AGP obstaculizó la paz y el respeto a la mujer y qué valores cristianos son lo que predominan en nuestra sociedad. Sé que AGP, como todo buen político del patio también se escuda en estos supuestos valores de la cristiandad y por eso él también es parte del juego de mezclar las prácticas religiosas personales con el ámbito de lo público. Se pasan hablando de sus deidades, cuando deben estar hablando de escuelas, salud, economía. Si quieren hablar de sus deidades y de los valores cristianos métanse a sus templos o funden uno y así se enajenarán más de la sociedad de lo que ya están. Pero, en todo caso, si AGP no está capacitado para ser el gobernador del gobierno colonial, en ningún caso es por haber ido a un “sex shop ”.
            Pero Itzamar, no se quedó sola. Tuvo que venir el criminal y promotor del odio, Carlos Sánchez a completar la labor de animadversión. Dijo el Sr. Sánchez en relación a AGP: “Alejandro García Padilla debe renunciar. Esos productos sexuales que sustituyen la natural relación entre un hombre y una mujer por depravaciones de todo tipo conducen al pecado y a la condenación. Quién sabe si hasta usa esos productos de homosexuales y los introduce por su ano o el de su inmoral espora. ¿Acaso no es suficiente machito para complacer a su mujer?”
             Hay que respirar hondo nuevamente para que el deseo de enviarlo a un gulag de reinserción social o de clavarle un piolet en la chola no te domine. Esos cuentos del pecado y la condenación están desfasados. ¿Pretende este señor imponer el miedo con esos cuentos de hadas? ¿De dónde saca que los objetos sexuales son de homosexuales? Y si lo fueran, ¿qué pasa? ¿Si introduce un vibrador o unas bolas chinas por su ano o el de su mujer en qué lo perjudica a él o la sociedad en su conjunto? Desde los comienzos de la humanidad, el deseo y el sexo han estado acompañados de prácticas que van más allá de un pene y una vagina. Hay felaciones, cunnilingus, masturbaciones, sexo anal, diferentes configuraciones de parejas sexuales y una infinidad de objetos que nos acompañan como fetiches o no, entre muchísimas características y prácticas que darían para escribir volúmenes enciclopédicos.


            Estos guerreros de una moral desfasada en los rincones más oscuros del medioevo no saben nada del deseo, el cuerpo y mucho menos de las representaciones de la sexualidad a lo largo de la historia. Tuvieron una niñez reprimida y llena de culpa por todas las masturbaciones y pornografía que vieron a escondidas. Deben empezar a reconocer que sus descalificaciones no tendrán lugar en un país libre. No queremos machitos que satisfagan a sus mujeres. Carlos Sánchez e Itzamar son dos representantes del odio y la estupidez humana ligada al poder patriarcal y antisexual de la religión. Esa misma religión que durante años se dedicó al asesinato, a la violencia, a la humillación y a la castración de niños.
            Para rematar la tarde vino el anuncio de la senadora Rashke y el senador Rivera Shatz sobre la resolución que nombraba un salón del edificio anexo al Senado como Salón de Conferencias José Joaquín “Yiye” Ávila.[2] Este señor, otro predicador del odio y la estupidez humana, es el que dice que la mujer no puede usar pantalones (ver vídeo más abajo). Pero para nuestros ilustres senadores: “Nuestra isla es tierra de grandes pensadores, políticos, hombres y mujeres ilustres que con sus gestiones colocan a Puerto Rico en alto” [siempre en alto]. También hay hombres dedicados a sembrar esperanza en donde no la hay y a llevar un mensaje de fe y amor. Ese es Yiye Ávila.” Añade: “Yiye es un puertorriqueño que representa los valores de nuestra tierra.” ¿Y quién se ha creído esta señora para decir cuáles son lo valores de "nuestra tierra"? Yo me quedo asombrado con todos aquellos críticos, que con cierta razón señalaban algunas posturas del nacionalismo hispanófilo que pretendía homogeneizar al país, pero que callan ante estas disparatadas declaraciones de tipo totalitario. Yiye no representa los valores de muchos y muchas puertorriqueñas. Es un predicador del odio que se ha dedicado a denigrar a las personas por sus preferencias sexuales y a predicar el machismo como modelo social. Mucho menos ha logrado trascendencia más allá de su adorada “cajita del diablo”. Unos piensan y otros, como sugiere Mari Narváez en su nota, están al nivel de Yiye; algo del más allá. Por unos cuantos votos unos se venden a Yiye, otros a Aarón y otros a Ratzinger.

 


[1] Primera Hora, Itzamar Peña pide a Garcia Padilla que se retire por acudir a “sex shop”, http://www.primerahora.com/itzamarpenapideagarciapadillaqueseretireporacudirasexshop-624345.html
[2] El Nuevo Día, Predicador Yiye Ávila tiene un salón de conferencias en el Senado, http://www.elnuevodia.com/predicadoryiyeavilatieneunsalondeconferenciasenelsenado-1211731.html y Mari Mari Narváez, Salamaya, http://www.elnuevodia.com/columna-salamaya-1213532.html

jueves, 15 de marzo de 2012

Rick Santorum en Puerto Rico y el inglés como requisito para la anexión

While Puerto Rico continues to be as it is, a colony of a metropolitan power that speaks a different tongue, the language dilemma will never have definitive solution.
-René Marqués


Mi lengua, la única que escucho hablar
y me las arreglo para hablar, es la lengua del otro
.
-Jacques Derrida

            Desde la década de los noventa mucho se ha debatido y analizado sobre el carácter hispanófilo de la resistencia nacionalista en Puerto Rico. Algunos intelectuales como Luce López-Baralt declararon que había que “establecer diferencias entre los puertorriqueños de la Isla y los emigrantes angloparlantes y culturalmente asimilados en Estados Unidos”.[1] Nada más lejos de la realidad. El inglés ha sido y también es parte de nuestra resistencia anticolonial. ¿Qué mejor que ejemplo que la subversiva novela escrita en español por el filipino José Rizal en 1887: Noli me tangere?[2]
            La visita y las expresiones de Rick Santorum, precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, dan pie a que se reactive el debate sobre la identidad y el lenguaje como elementos de la lucha anticolonial.[3] Por supuesto, que esto debe hacerse sin recurrir a las exclusiones o al puritanismo hispanófilo que muchos profesan con el propósito de anclarse en una lucha que no trascienda hacia el carácter político; muchas veces transformándose en aliados del nacionalismo institucionalizado por el ELA. Santorum, con la característica prepotencia del político imperialista que visita al territorio colonizado, además de buscar dinero y participar del espectáculo de una primaria que no tiene ninguna trascendencia en la vida política del país, ha dicho muchas cosas que merecen ser analizadas.
            Lo primero que ha dicho en una entrevista con El Vocero ha sido lo siguiente: “Hablar inglés es un requisito. Es un requisito para otros estados y es un requisito para ser parte de la unión. Si quieres participar como estado, en unión a Estados Unidos, necesitas participar en el idioma que la gente habla en los estados”.[4] Entonces yo me pregunto, ¿cuál es su propuesta para comprobar que los puertorriqueños no sólo dominan el idioma, sino que son fluidos en él? ¿Nos examinarán antes de proceder a tan siquiera aprobar un proyecto de incorporación territorial o de anexión federal? ¿Habrá una policía política dedicada a velar que hablemos inglés “bien” en las “instancias oficiales”? Sí, porque para colmo y de forma descarada, el imperialista viene a decirnos, con la tierna sabiduría que le confiere el poder paternal metropolitano que el inglés “es el idioma del éxito” y que de todos modos podríamos seguir hablando español en “nuestras casas y negocios”.
            Esto último, me trajo al recuerdo aquella declaración que hiciera el ex presidente de gobierno de España, José María Aznar, cuando afirmó que él hablaba catalán “en la intimidad” de “círculos no tan amplios”.
             
           ¿Eso es lo que quiere Santorum para nuestro español? ¿Qué lo hablemos en los círculos íntimos porque hablarlo en la calle representa una afrenta a la federación anglosajona? ¡Por favor, pero si el gobierno federal nunca ha aprobado legislación alguna que establezca que el inglés es el idioma oficial de la federación! Nuestra legislación reconoce la oficialidad de ambos idiomas, pero aun así esto no parece importarle a Santorum contestando: “sí y no”.
            El dominio del lenguaje inglés no representa una barrera para el desarrollo de nuestro país. Lo que sí representa un obstáculo es el carácter imperialista de la imposición, de querer infravalorar nuestro acervo cultural tanto en español, como en nuestro inglés a lo Pedro Pietri, Julia de Burgos, a lo Rafael Cancel Miranda, entre otros tantos. Además un discurso desde la mentira de que hay leyes que requieren el inglés para anexar un territorio, retrata su ignorancia en cuanto a la historia de su propio país como la del nuestro. El problema para la anexión, y esto a lo mejor lo tiene más claro, son otros de mayor escala. Por ejemplo, nuestra cultura de tradición hispano-africana-taína nos abre paso a un mundo de identidades que nos acercan más a nuestros vecinos caribeños y latinoamericanos. Puerto Rico es una nación latinoamericana y Estados Unidos nunca pudo quebrantar el deseo de seguir expresándonos en español. Los cuentos de Abelardo Díaz Alfaro y el maestro Peyo Mercé así lo atestiguan. 

           
           La República de Puerto Rico debe de reconocer la importancia de dominar varios lenguajes para el desarrollo económico y cultural del país. No sólo se fomentará el aprendizaje del inglés, sino que se podrá trabajar con la especialización de otros lenguajes que nos abran las puertas a otros espacios de comunicación con el resto del mundo. Los lenguajes en manos de mujeres y hombres libres nunca representarán una barrera. Para Santorum y el imperialismo yanqui, sí.
            El precandidato, en búsqueda de buenas vacaciones, 20 votos y algún dinero, habla de los requisitos para la anexión, pero no habla de la irresponsabilidad del Congreso y todas las instancias federales en iniciar un proceso descolonizador en el que se provean las condiciones, si es que están de verdad dispuestos a admitir la anexión de Puerto Rico a la federación, para que se proceda a iniciar el proceso.[5] En eso no se diferencia del amo presidente guerrerista, el Sr. Obama. Dice tiene que ser un mandato “claro y decisivo”. ¿Pero cuánto? Lo que pasa es que no está dispuesto a reconocer que al Congreso lo que verdaderamente le interesa es mantener de forma perpetua el estatus colonial porque así es como el imperio saca provecho económicamente de nuestro territorio. Esto sin añadir la larga lista de intereses imperialistas en la región del Caribe desde la misma fundación de la república estadounidense.
            En fin, uno esperaría una respuesta del movimiento anexionista, pero siempre recurren a arrodillarse ante al amo cual cipayos fueran. Uno esperaría más militancia y enfrentamiento aunque fuera al estilo barbosista; pero algo al fin.


[1] “Palabras preliminares”, en Esteban López Giménez, Crónica del 98: el testimonio de un médico puertorriqueño. Madrid, Ediciones Libertarias, 1998, p. 23.
[2] Anderson, B. Bajo tres banderas: anarquismo e imaginación anticolonial, Akal, Madrid, 2008.
[5] En el 1989, el proyecto de los Senadores federales Johnston (D-LA) y McClure (R-ID) propuso legislación para aceptar la anexión con ambos idiomas oficiales y hasta con Comité Olímpico. Por esas y otras razones, el proyecto, después de tres años de vistas en varios comités, quedó sin ser aprobado.




miércoles, 22 de febrero de 2012

Valencia, Fortuño y los tipos de violencia


            La subjetividad de la violencia es, según Žižek[1], la parte más visible de un entramado mucho más complejo. Lo subjetivo de la violencia nos lleva a fijarnos obsesivamente en los actos de crímenes, homicidios, robos, tráfico de armas y drogas, maltratos a niñas, niños y ancianos, la violencia machista, entre otras expresiones de la violencia cotidiana. Eso está bien. Por ejemplo, el gobernador, anoche en su mensaje de la situación del estado colonial, haciendo alarde de su retórica macharrana, repitió el ineficaz: “que el criminal sepa que no le vamos a dar tregua”; y además, propuso la revisión-ajuste del derecho a fianza como la panacea contra la violencia social. Pero, ¿qué relación hay entre la acción violenta y el saber o no que el derecho a fianza está limitado? Ninguna.
            Como fuerzas sociales desde la izquierda que resiste deberíamos exigir que los políticos tradicionales —esos que participan de la vida institucionalizada de los partidos, la Asamblea Legislativa, los secretarios, asesores y el resto de componentes del entramado de la democracia liberal—, se distancien y alejen del señuelo “fascinante de esa violencia”. En todo caso, si no le queremos exigir nada a ellas y ellos, porque creemos que es mejor partir de nuevos rumbos, pues sería útil discutir sobre otras vertientes de la violencia, más allá de la preocupación del “orden liberal tolerante que predomina hoy”.
            Tenemos que debatir y socializar la(s) idea(s) de que la violencia subjetiva es sólo la parte más visible de un sistema de violencia que incluye tanto una parte simbólica, como una objetiva. Tenemos que analizar, sin miedo a lo complejo, las diversas interacciones que ocurren entre lo subjetivo, lo objetivo y lo simbólico de la violencia. La violencia simbólica vendría a ser la que se encarna en el uso cotidiano del lenguaje y de los discursos que construimos con él a través de tres grandes sistemas de exclusión: lo prohibido, la separación de la locura y la voluntad de la verdad.[2] La violencia objetiva es entonces aquella que surge como consecuencia del funcionamiento homogéneo de nuestros sistemas económico y político. Es aquello que parecer ocurrir porque el sistema así lo prevé, como lo dialéctico mecánico.
            La violencia no es sólo la acción física directa, sino que también incluye formas sutiles de coerción que imponen dominación y explotación, incluyendo la amenaza a la violencia (p.e.: que vas a ser desahuciado la semana que viene). Mucha gente pensará que con este tipo de análisis nos alejamos de la “realidad” social de las personas; sobre todo, de las víctimas de los hechos violentos que cometen contra ellos y ellas los individuos “desechables y excluidos del sistema”. El análisis que propone Žižek en su libro es que además de esa “realidad” lacaniana, tomemos en consideración también lo “real”, que termina siendo lo abstracto que determina lo que ocurre en la “realidad” social.
            Muchos afirman que nos abstraemos ideológicamente al no querer ignorar el irrespeto por lo humano y por el medio natural que el capitalismo ejerce de forma violenta sobre nuestras vidas. Pareciera ser que la “realidad” y lo “real” de esa violencia sobre los expulsados, desechados, excluidos, los sin techo hasta los desempleados no son inherentes a la “ultraobjetividad”, del capitalismo global.[3] ¿Dónde está la fuente ideológica de los crímenes del capitalismo? Sugiere Žižek que como no hay un “manifiesto capitalista” toda la violencia que se ejerce sistémica y simbólicamente es producto de un proceso objetivo que nadie planeó. Así como la crisis financiera actual, donde al parecer nadie se hace más rico a costa de los desempleados, los sin techo, a costa de los recortes en educación y los "enemigos-estudiantes" valencianos, de las reformas laborales en las que siempre gana el patrón y de como nos recordara Valdés Pizzini en Vidas Desperdiciadas, de aquellos suicidas de la número dos.


[1] Žižek, S. (2009). Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales. Barcelona: Paidós.
[2] Foucault, M. (2011 [1973]). El orden del discurso. Barcelona: Tusquets.
[3] Balibar, E. (1997). La violence: idéalité et cruanté en La crainte des mases: politique et pilosophie avant at aprés Marx. París: Galilée.